Educando en Virtudes: Templanza (4)

La virtud de la Templanza permite que nuestra vida no pierda el Norte que señala siempre a Dios. Acertar en las acciones, teniendo claro que el objetivo de nuestra vida es alcanzar el Cielo o, lo que es lo mismo, ser felices amando, amando de verdad, a Dios sobre todas las cosas y a los demás por Dios.

Educando en Virtudes: Templanza (1)

“Renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente” (Epístola de San Pablo a Tito 2, 12).
La Templanza es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados.
La Templanza asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad.