Plan Pastoral para el curso 2021-22

1.- Lema pastoral.

El lema pastoral de los Colegios Diocesanos para este año es:

“Amaos como Yo os he amado”

Son muchos los momentos en que en la escritura se habla del Amor.

En el contexto de la última cena, cuando Jesús les dice a los discípulos que le queda poco tiempo de estar con ellos, que lo buscarán y no lo encontrarán, que no pueden ir con él, Jesús les da un mandamiento nuevo (nuevo porque Jesús con su muerte y resurrección da un nuevo sentido al Amor y también porque lo convierte en el signo que va a distinguir a los cristianos. Él mismo lo hace posible y verdadero también en nosotros.

«Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros». (Jn 13, 34-35) 

2.- Lona/Pancarta de este curso.

¡Amaos como yo os he amado! Con la imagen del Buen Pastor que da la vida por sus ovejas. Esa es la forma en que nos Ama Dios.

El propio mensaje “Amaos” indicando lo que debemos, lo que necesitamos hacer y que hagan con nosotros, “Amaos”. Y cómo, como Él nos ha amado. Sobre este “cómo” en el bocadillo vemos una Cruz dentro de un corazón, podríamos ver una forma más huma de amar (corazón)y una más divina/cristiana (cruz) y dentro de un bocadillo porque es lo que trasmitimos, más que con las palabreas con nuestros gestos y actitudes, con nuestro modo de proceder. Con Jesús viviendo dentro de nosotros los cristianos podemos amar y hacerlo con el corazón y entregándonos.

El “Como yo os he amado” nos indica dos cuestiones, ambas muy importantes. Por un lado, nos indica cómo hacerlo, como Él, para lo que necesitamos conocer cómo lo ha hecho y tratar de “imitarlo”. Por otro, no me nos importante, afirma que con nosotros Él lo ha hecho, nos ha amado, aunque alguno podamos dudarlo o no tener conciencia de ello.

El “Yo” representando la Eucaristía

Del Buen Pastor sale una línea con bucles hasta el “Yo” de la Eucaristía. Porque es Él quien hace posible que nosotros podemos amar y es en la Eucaristía, donde nos alimentamos de Él con su cuerpo y su Palabra, con la experiencia de formar parte de un cuerpo que es la Iglesia donde crecemos, aprendemos y nos fortalecemos para amar y descubrirnos amados.

La familia (en este año de la familia) llevada en sus manos y presentada por Él como espacio privilegiado donde conocer y experimentar el amor, y el colegio como extensión de ese espacio privilegiado de crecimiento personal. En ambos caos, siempre sustentados por Él, sin él no podemos.

La huella como símbolo de la huella que el colegio deja en el alumno, la que cada una de las personas, cada profesor, cada adulto del colegio deja o puede/debe dejar en el alumno y la que cada uno de los alumnos deja en nosotros. La huella que Dios Padre, Hijo y Espíritu Sato deja en cada uno de nosotros, miembros de la comunidad educativa concreta.

3.- Carteles de acciones de evangelización y pastoral para este curso.

En los carteles aparecen marcados diferentes momentos importantes a que se celebrarán y/o trabajarán con la ayuda de los materiales que nos proporcionan desde la Fundación de Colegios Diocesanos y otros elaborados desde nuestra Comisión de Evangelización y Pastoral. 

4.- Oración general para el curso.

La oración general de los alumnos para este curso es: 

Gracias Jesús por amarnos siempre, gracias por todo lo que nos regalas, gracias por cuidar de nosotros como el Buen Pastor.

Te pedimos por nuestras familias, por nuestro colegio, por las personas que no te conocen. Ayúdanos a crecer, a aprender y a cuidarnos y valorarnos a nosotros mismos y de los demás.
Pon en nuestro corazón el deseo de conocerte y escucharte, de encontrarnos contigo y de decirte “SÍ” con alegría como María.

AMÉN

La oración general de los adultos para este curso es: 

Dios Padre misericordioso, te pedimos por los Colegios Diocesanos y por la Fundación, por las personas que trabajamos en la educación católica, por las familias que la han elegido para sus hijos y especialmente por cada alumno.
Gracias Padre por contar con nosotros; danos sabiduría y valentía, discernimiento y sensibilidad para acompañar a los alumnos y a sus familias.
Pon en nuestro corazón la certeza de que nos amas siempre y el deseo de amar a cada persona.
Bendice a tus Colegios Diocesanos con vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, al matrimonio y a la familia cristiana.
Por Jesucristo nuestro Señor.

AMÉN