Ley Celaa: Sin consenso, sin futuro

El miércoles 23 de diciembre de 2021 se aprobó definitivamente la LOMLOE o Ley Celaa. Una ley fundamental para nuestro futuro como cualquier otra ley educativa.

Lejos de cualquier ilegítima intención política, desde el Colegio Diocesano la Baronía San Antonio Abad de Gilet nos hemos sumado a quienes desde el principio se opusieron a ella porque: 

  • Nace en un momento inoportuno, ante una situación de pandemia que limita las posibilidades de debate y eco social que permitan un adecuado conocimiento de la ley a los ciudadanos. Esta ley no es oportuna. 
  • Nace sin consenso, y sin haber dialogado ni escuchado a las instituciones que representan a colegios, padres y profesores, todos ellos actores fundamentales en el funcionamiento del sistema educativo. Esto supone que la ley durará lo que dure el gobierno, lo cual es una mala noticia para una ley educativa que debería garantizar estabilidad y seguridad a los actuales estudiantes. Esta ley no ha sido consensuada. 
  • Supone un duro golpe para las familias que tienen hijos con graves problemas de dependencia y/o discapacidades serias, que ven, de pronto y sin haber sido escuchados, cómo se les cambia el modelo educativo a sus hijos y se ven abocados a que sean atendidos en un sistema que no está preparado ni adaptado para ellos. Este ataque a las personas más vulnerables es muy doloroso. 
  • Supone, también, la limitación a los padres del derecho de libertad de enseñanza y de elección de modelo educativo para sus hijos ya que el estado elegirá por ellos imponiendo su criterio. Este ataque a los derechos y libertades es especialmente grave.
  • La ley aprobada exige el aumento de plazas públicas  la reducción progresiva de unidades concertadas según los criterios que el estado impone, lo cual supondrá el cierre de unidades concertadas, no en un futuro inmediato, pero sí a largo plazo. Esto es preocupante por la cantidad de empleos directos e indirectos que dependen de que estos colegios sigan funcionando con normalidad.   

Por todo ello, desde el colegio, junto con todos aquellos que se nos quieran sumar, seguiremos exigiendo la derogación de esta ley y la aprobación de un nuevo marco legal que tenga en cuenta a todas las asociaciones e instituciones que tienen algo que decir en el tema educativo. 

Todo ello, sin dejar de intentar mejorar día a día en nuestra tarea para facilitar a nuestros alumnos y a sus familias el mejor entorno educativo posible. Como siempre hemos perseguido.